jueves, 3 de noviembre de 2011

LOS MANIQUIES.


Era en una noche de tantas otras, Andrés se detuvo a mirar el escaparate.
Tenía la vista nublada por el alcohol y contemplar la luna combada le pareció otra alucinación etílica, como el grano de su brazo que cambiaba de sitio de la muñeca al bíceps cada noche, después de cada copa.
Había cuatro maniquíes desnudas, con cuatro pares de pechos pequeños y erguidos; sin pezones que pellizcar, pensó el ebrio transeúnte.
Dos de ellas tenían sendas cabelleras negras; había una pelirroja con el pelo corto y otra rubia con la mata rizada.
La anaranjada luz de las farolas iluminaba sus ojos de cristal, llorosos de tanto brillar, compungidos por su desnudez.
- Cuanta mina hot y yo tan viejo.
Andrés dio un sorbo a la botella de ron y continuó en busca de otro bar con after hour, happy hour o cualquier otro hour que le viniese bien.
A su espalda un chirrido agudo le hizo girarse para ver si alguien caminaba tras sus pasos.
La acera se encontraba desierta. Eran las dos de la madrugada y sólo los vagabundos y, bueno, él, deambulaban a esas horas por una calle repleta de comercios cerrados.
Un estallido de cristales le dejo inmovilizado; Miró en todas direcciones sin saber exactamente de donde provenía el bullicio.
Enseguida pudo centrar la brújula de sus ojos, y observo parte de una luna caída acera abajo, justo en el escaparate por donde acababa de pasar.
Entonces vio que un pie asomaba del escaparate, después otro.
Un ladrón; pensó, estaban robando en la tienda y era probable que creyeran que él había visto algo.
Varias figuras salieron a la luz, bajo el neón rojo de la fachada.
Eran los cuatro maniquíes; las cuatro mujeres desnudas de plástico con cuatro pares de pechos tiesos y cuatro expresiones impasibles que un momento antes habían estado posando en el escaparate.
Los brazos y los pies empezaron a moverse. Los brazos hacían silbar el aire, los pasos en el cemento sonaban huecos e inhumanos.
Iban en su dirección, sin correr pero como soldados en un desfile, manteniendo la cabeza alta mientras el pelo sintético ondeaba como una bandera deshilachada.
El hombre echó a correr, desesperado y sin dar crédito a algo que no podía ser otra visión del ron, sino que tenía que ser real hasta un cierto punto que él mismo desconocía.
La botella se hizo pedazos contra el suelo y su carrera se fue convirtiendo en un zig-zag, en un slalom absurdo entre coches y farolas.
Cada vez que miraba hacia sus perseguidoras, veía a una que se adelantaba a las demás y que a punto le estaba de dar alcance.
Apenas les separaban seis metros cuando Andrés llegó a la calle donde vivía.
El mundo continuaba vacío e intentó gritar con fuerza por si algún vecino o su propia mujer le escuchaban antes de llegar al portal.
Pero un repentino mareo provocado por el alcohol, y un par de arcadas, le hicieron cejar en el empeño. Se detuvo para tomar aire, y ya empezaba a moverse de nuevo cuando la maniquí rubia se tiró encima de su espalda.
Notó una angustiosa frialdad al sentir en el cuello aquellos dedos inertes y duros, apretando y empleando suficiente presión como para ahogarle, mientras dos puntiagudos pezones se le clavaban en los omoplatos.
Andrés soltó el codo en la cara de la maniquí, que aunque tenía fuerza seguía pesando más bien poco, y el golpe la lanzó por los aires.
La puerta del portal estaba abierta y tropezó con el primer escalón, dándose un doloroso golpe en la espinilla.
Al pasar el umbral no le dio tiempo a cerrar a su espalda.
Las dos maniquíes de pelo negro entraron en el portal, con los brazos extendidos y la mirada brillante.
Andrés se arrastró por las escaleras en busca del segundo piso. Jadeaba y sentía las manos de maniquí aferrarse a sus tobillos y arañarle con sus uñas postizas. El portal estaba a oscuras y el imposible plástico sonaba como zapatos de claque.
Golpeó la puerta de su casa con el puño y balbució el nombre de su esposa.
La puerta se abrió de inmediato y el enorme rostro de su mujer inundó el portal.
Andrés se agarró a sus rodillas y ella se apartó asqueada.
El rellano estaba vacío.
No se escuchaban sonidos huecos ni sentía frió en el cuello.
- Has vuelto a llegar tarde y borracho, desgraciado.
- Me querían matar, iban desnudas, de plástico, y esas tetas tan duras...
- Estas delirando. Llevo horas esperando, sentada en la cama. Con ganas de estrangularte cuando volvieses, con ganas de huir de aquí, de coger un avión y desaparecer. Te odio, Andrés Serrano, Te odio.
A pesar de todo, le abrazo y le hizo entrar en casa, mientras él lloraba histérico, presa de los efectos del alcohol y de su propia impotencia.
A la mañana siguiente los dueños de la tienda de ropa “Luces de Juventud” se encontraron con varias sorpresas.
El escaparate estaba destrozado, pero sólo habían desaparecido cuatro maniquís que estaban a punto de ser vestidas con la temporada de Otoño.
Lo más extraño del asunto fue que una de ellas apareció dos calles más abajo, sentada en la cama de una tienda de muebles que a su vez también contaba con el único desperfecto de tener el escaparate resquebrajado.
Pocos días después fue localizado otro maniquí en el escaparate de otra tienda textil, junto a un maniquí masculino y en extraña postura. Tenía las manos en su cuello como si le estuviera estrangulando.
Ese mismo día un maniquí femenino de cabello rubio apareció sentado en la terminal de espera del aeropuerto internacional. El otro, que odiaba a alguien con toda su alma vacía, nunca llegó a aparecer.
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sábado, 28 de mayo de 2011

LA LEYENDA DEL VAMPIRO


Cuenta la historia que en el siglo XVIII en la Guadalajara colonial llegó un misterioso hombre que venía de Europa y que se quedó a vivir en un pueblito llamado Belén, se llamaba Don Jorge y era uno de los más ricos hacendados del pueblo, sin embargo los habitantes del poblado le temían ya que acostumbraba a vestir siempre de negro y salir solo por las noches.
Al poco tiempo la gente se alarmó al ver que aparecían animales muertos, pero días después se encontraron cadáveres de personas sin una gota de sangre. Este hecho causó un gran temor en el corazón de aquellos humildes campesinos, los cuales se encerraban en sus casas antes del atardecer y rezaban temerosos por sus vidas.
Finalmente se reunieron y armados de valor, palos, antorchas y machetes decidieron ir en busca del asesino. Cerca del cementerio oyeron gritos, y al llegar vieron con horror a don Jorge que estaba mordiendo el cuello de uno de los campesinos. Cuando el vampiro se vio rodeado huyó dejando a su víctima ensangrentada. Al día siguiente la gente fue a ver al cura del pueblo y le pidieron que les ayudara a detener al vampiro que los aterrorizaba.
Así llegaron a la hacienda de don Jorge y lograron acorralarlo en una oscura habitacion. El cura le realizó un exorcismo y el vampiro retrocedió maldiciendo y jurando que se vengaría de todos ellos, entonces uno de los aldeanos le clavó una estaca en el pecho. Una vez muerto fue enterrado en un panteón de Belén.
Se dice que meses después la lápida se rompió y en su lugar nació un árbol de tronco grueso y de raíces profundas. Cuenta la leyenda que el día que el árbol sea cortado o las raíces rompan por completo la lápida don Jorge regresará para tomar venganza contra aquellos que lo apresaron.
Así que si se dan una vuelta por la republica mexicana, no olviden visitar en Guadalajara, un pobladito llamado Belén donde aun hoy se puede observar el magnífico árbol erguido sobre su tumba.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EN EL BOSQUE DE BAMBÚ.(Leyenda japonesa)


La luz del sol se filtraba tenuemente entre los altos troncos de bambú que parecían millones de lanzas apuntando al cielo cristalino. Débiles rayos luminosos que proyectaban estrechas sombras perfiladas en el suelo de hierba y tierra fértil. El bambú bailaba con el viento flexionando los troncos en una ola coordinada con el compás de la corriente invisible. En medio de todo aquello, dentro del silencio del bosque y la tranquilidad de la naturaleza indomada un hombre y una mujer se fundían en un apasionado abrazo incandescente. Los brazos de él rodeaban el cuerpo de ella con fuerza y tensión, aferrándose al último hálito de esperanza de una vida que estaba por terminar. Ella simplemente se dejaba querer.
-Acaba con esto -susurró con su dulce voz dejando volar las sílabas con la brisa.
-No, no tiene por qué acabar de esta manera. No tiene…
-Ichiro -sus ojos se encontraron directamente con los del hombre-, cumple con tu deber. Desde el principio sabíamos que acabaría así.
-¡Podemos cambiar el destino!
-Nadie puede cambiar los designios de la Diosa. Su palabra está tallada en los cerezos de las cumbres y su voluntad cae en forma de inmaculados copos de nieve en el invierno. Los humanos no podéis contradecir lo que cantan los ríos. Simplemente no podéis…
-¡Si no lo intentamos nunca lo sabremos!
-¡Cumple con tu deber!
Ella se separó violentamente de su cuerpo y se arrodilló sobre la hierba fresca. Alzó el mentón y le desafió con la mirada; ojos profundos, negros como el cielo nocturno en una fina línea rasgada elegante como los lirios de las veredas. Ichiro sintió como su ánimo quedaba destrozado ante la fuerza de su belleza.
-Hazlo, Ichiro, por el bien de los que más quieres.
-Yo sólo te quiero a ti…
-Entonces hazlo solamente por mí.
Su largo cabello azabache, liso y suave como la seda, flotaba dibujando ondas sensuales en el espacio. Cerró los ojos y soñó con los mejores momentos junto a Ichiro.
-Si realmente me quieres, si realmente amas mi alma con la sinceridad del puro y la fuerza del honesto, cumplirás tu cometido como está escrito en los rosados pétalos primaverales de la Diosa.
Ichiro temblaba indenfenso.
-Vamos, amado mío, demuestra todo lo que tu corazón sintió por el mío.
La mano diestra de Ichiro se deslizó por el kimono hasta la cinta que sujetaba la vestimenta y la vaina de la katana familiar. Con pulso inseguro desenvainó la afilada espada que destelló vívida en la penumbra del bosque de bambú. La sostuvo enfrente suya. Le pesaba dos vidas enteras; la suya y la de su amada.
-”Llanto de luna”… la espada de tu familia -la mujer estaba tranquila-. Dicen que fue forjada por los antiguos maestros con las técnicas perdidas en la Guerra Fragmentada. ¿Es verdad que al empuñarla se escuchan los llantos de aquellos que dieron su vida por una causa noble?
Su voz bailaba hasta los oídos de Ichiro.
-Sí -contestó con pesar-. Cantos de agonía y desesperación. Baladas de desencuentro e historias que nunca tuvieron un final, todo concentrado en el filo de esta espada que ha pesado en los hombros de mi familia durante generaciones. Pronto yo también entonaré mi tristeza.
-No, Ichiro, tu nombre correrá libre por los tiempos de la Historia pues grandes hazañas te guarda el destino.
-Mi alma morirá junto a la tuya.
La bella mujer sonrió compasiva. Al inclinar la cabeza mil mundos tronaron en el interior de Ichiro.
-Cuando yo ya no esté tus caminos seguirán rectos por la senda de la Diosa, así está escrito. ¿Sabes? Esta mañana una mariposa me cantó al oído, una enviada de la Diosa. ¿Quieres saber qué me dijo?
Sosteniendo la espada en alto se limitó a asentir.
-Me dijo que tu corazón es puro. Que nunca vivirás solo…
-¿Qué significa eso, Saya?
-Hazlo, Ichiro. Es la hora.
-Pero…
-¡Ichiro!
El grito resonó en la espesura de la vegetación haciendo temblar los cimientos del bosque. Bandadas de pájaros alzaron el vuelo al unísono para cubrir momentáneamente el cielo de pardo oscuro.
Ichiro alzó sobre su cabeza a “Llanto de luna”. En sus oídos los lamentos de miles de voces melancólicas. El filo brilló con el sol. Cerró los ojos y suspiró.
La espada descendió en un limpio movimiento vertical, cortando el aire, silbando en agudos tonos penetrantes similares a los producidos por el viento en los acantilados de la costa enfurecida.
Saya sonreía con los ojos cerrados. Ichiro pudo ver cómo en su rostro la vida se apagaba rápidamente.
La sangre salpicó la hierba y allí donde cayó florecieron al instante decenas de flores blancas y azules. El kimono blanco de la mujer, teñido de rojo oscuro, desapareció en una neblina etérea que se disipó dibujando sentimientos y emociones en el aire. Su cuerpo desnudo quedó tendido sobre una cama de flores recién nacidas.
Ichiro se desplomó entre amargas lágrimas de rabia, dejando caer con aplomo la espada familiar. Sonteniendo entre sus brazos el inerte cuerpo de Saya juró redimir sus pecados. Sus lágrimas descendieron hasta la piel prístina de la mujer tornando a Saya en una estatua de piedra cubierta de hojas verdes. Una diosa menor dormida para el resto de la eternidad en un lecho de flores.
Ichiro caminó solitario hacia las cumbres nevadas siguiendo los latidos de su corazón; en busca de la Diosa.

jueves, 23 de julio de 2009

La Bruja y el Caballero..

El joven rey Arturo fue sorprendido y apresado por el monarca del reino vecino mientras cazaba furtivamente en sus bosques. El rey pudo haberlo matado en el acto, pues tal era el castigo para quienes violaban las leyes de la propiedad, pero se conmovió ante la juventud y la simpatía de Arturo y le ofreció la libertad, siempre y cuando en el plazo de un año hallara la respuesta a una pregunta difícil. La pregunta era: -¿Qué quiere realmente la mujer? Semejante pregunta dejaría perplejo hasta al hombre mas sabio y al joven Arturo le pareció imposible contestarla. Con todo, aquello era mejor que morir ahorcado, de modo que regresó a su reino y empezó a interrogar a la gente. A la princesa, a la reina, a las prostitutas, a los monjes, a los sabios y al bufón de la corte... en suma, a todos, pero nadie le pudo dar una respuesta convincente. Eso sí, todos le aconsejaron que consultara a la vieja bruja, pues sólo ella sabría la respuesta. El precio sería alto, ya que la vieja bruja era famosa en todo el reino por el precio exorbitante que cobraba por sus servicios. Llegó el ultimo día del año convenido y Arturo no tuvo más remedio que consultar a la hechicera.
Ella accedió a darle una respuesta satisfactoria, a condición de que primero aceptara el precio. Ella quería casarse con Gawain, el caballero más noble de la Mesa Redonda y el más íntimo amigo de Arturo. El joven Arturo la miró horrorizado: era jorobada y feísima; tenía un solo diente, despedía un hedor que daba náuseas y hacía ruidos obscenos. Nunca se había topado con una criatura tan repugnante. Se acobardó ante la perspectiva de pedirle a su amigo de toda la vida que asumiera por él esa carga terrible. No obstante, al enterarse del pacto propuesto, Gawain afirmó que no era un sacrificio excesivo a cambio de la vida de su compañero y la preservación de la Mesa Redonda. Se anunció la boda y la vieja bruja, con su sabiduría infernal, dijo: -Lo que realmente quiere la mujer es ser soberana de su propia Vida Todos supieron al instante que la hechicera había dicho una gran verdad que el joven rey Arturo estaría a salvo. Y así fue, al oír la respuesta, el monarca vecino le devolvió la libertad. Pero menuda boda fue aquella... asistió la corte en pleno y nadie se sintió más desgarrado entre el alivio y la angustia, que el propio Arturo. Gawain se mostró cortés, gentil y respetuoso mientras que la vieja bruja hizo gala de sus peores modales: engulló la comida directamente del plato, emitió ruidos y olores espantosos, reía estridentemente, se expresaba con las peores obsenidades, etcétera. Llegó la noche de bodas y cuando Gawain, ya preparado para ir al lecho nupcial, aguardando a que su esposa se reuniera con él, apareció ella con el aspecto de la doncella más hermosa que un hombre desearía ver. Gawain quedó estupefacto y le preguntó qué había sucedido.

La joven respondió que como había sido cortés con ella, la mitad del tiempo se presentaría con su aspecto horrible y la otra mitad con su aspecto atractivo. -¿Cuál preferirías para el día y cuál para la noche? Qué pregunta cruel! Gawain se apresuró a hacer cálculos... ¿Querría tener durante el día a una joven adorable para exhibirla ante sus amigos y por las noches en la privacidad de su alcoba a una bruja espantosa? ¿O prefería tener de día a una bruja y a una joven hermosa en los momentos íntimos de su vida conyugal? ¿Tú qué hubieras preferido...? ¿Qué hubieras elegido? La elección que hizo Gawain está más adelante, pero antes de leerla toma tu decisión... El noble Gawain replicó que LA DEJARÍA ELEGIR POR SÍ MISMA. Al oír esto, ella le anunció que sería una hermosa dama, de día y de noche, porque él la había respetado y le había permitido ser dueña de su vida.

domingo, 19 de julio de 2009

¡¡¡FELIZ DIA DEL AMIGO!!!


Amigo... No es aquel que esta siempre a tu lado,

sino aquel que siempre te toma de la mano

caminando contigo, entre penas y alegrías.

Amigo... No es hipocresía, traición, ni mentira,

es una amistad limpia y sincera que apoya,

que fortalece, con una palabra de cariño.

Amigo... No es de un día, un mes, ni de un año,

ni hay tiempo ni espacio, es para toda la vida,

y permanece en lo profundo de tu corazón.
.
Amigo... No es aquel que te impone condiciones,

sino aquel que con amor te brinda una bella amistad,

que aun estando lejos te demuestra que le importas.

Amigo... No es quien le importa cuanto tienes,

sino aquel que te acepta tal como eres con una sonrisa

que vale mas que cien monedas.

Amigo... No es quien te habla de sus penas,

Sino quien escucha las tuyas para luego compartirlas

y darse la mano entre lágrimas y risas.

Amigo... No es quien te quita la Fe y te desanima,

sino aquel que te ve caído y con afecto, fuerza y cariño

te levanta, te anima, te grita… Arriba y Adelante, Amigo@.



jueves, 16 de julio de 2009

LA LEYENDA DEL FUEGO


Hace mucho tiempo, cuando ni el sol ni la luna se habían creado
y del cielo no colgaban todavía las estrellas, el mundo estaba sumido en la más absoluta oscuridad. Por aquel entonces sólo vivían en nuestro planeta seres mitológicos como los elfos, ogros, enanos, etc. Para ver utilizaban antorchas y los árboles estaban desnudos, sin hojas ni flores que adornasen sus largas ramas,
que se alzaban hacia el cielo, como si buscasen la luz para poder ser más que unos simples troncos que no daban señales de vida. Era pues, un planeta triste y silencioso. Cierta vez, el dios que reinaba sobre los elementos, se enamoró de un hada de extraordinaria belleza. Cuando su amor se vio correspondido, se casaron, a pesar de que estaba muy mal visto entre seres de distinta raza. Ellos eran felices, pues se tenían el uno al otro, pero el hada deseaba ser madre y se empezó a sentir muy desdichada, porque sabía que era imposible. Todo esto lo supo una ninfa amiga suya y le propuso un trato: podría tener hijos, pero todos pertenecerían a la raza de las ninfas. El hada aceptó, pues su deseo de ser madre podía con cualquier impedimento. Pasó el tiempo y el hada quedó encinta. Luego llegó la hora del parto. Primero nació una ninfa que tenía el don de la belleza y que representaría el elemento del agua. Luego otra que sería muy inteligente y que representaría la tierra. Poco después, nació la ninfa del aire, la más ágil y rápida. Y por último una que sería la más bondadosa, cuyo elemento era el fuego. Las cuatro ninfas de los elementos fueron criadas por sus padres y tuvieron una infancia muy feliz. Cuando se hicieron mayores, su madre las envió para que convivieran con el elemento de cada una y éstas partieron a los pocos días. Un año después, las cuatro hermanas se encontraron. Después de multitud de abrazos y risas, decidieron contar cada una su experiencia. Habló primero el agua, la primera en nacer: - Yo he visto manantiales y cataratas. He visto el rocío de la mañana y la fresca lluvia. Me encanta el elemento que represento. - Pues yo -dijo la tierra, que era la siguiente- he visto grandes montañas. He entrado en bellas cuevas y me he tumbado en la fina arena de la playa. Mi elemento es hermoso. - Yo, como ninfa del aire -dijo la siguiente- he oído ulular al viento y lo he sentido acariciando mi piel. Ha jugado con mis cabellos, ¿no es maravilloso?. Las tres ninfas, que ya habían acabado su relato, callaron, esperando oír la historia de su hermana. Como no decía nada, le preguntaron: -¿Y tú qué has visto?, ¿cómo es el fuego? Ésta aguantó las lágrimas, horrorizada de la experiencia que había vivido. Pero decidió compartir su congoja con sus hermanas. - ¡Ha sido horrible! He visto monstruosos rayos que rompían en el cielo y que hacían temblar todo con su sonido. He visto a las llamas quemar los bosques y casas, destruyendo todo a su paso y matando a mucha gente. Lo he pasado muy mal. Odio el fuego, ¡lo odio! Sus hermanas, que eran crueles y no sentían compasión le, respondieron: - Eres pues, un ser malvado. No te queremos con nosotras y nadie querrá estar contigo. Deberías irte lejos de aquí. Eres una deshonra para nuestra familia. Al oír esto, la pobre ninfa del fuego se fue, llorando sin consuelo. Sus hermanas pensaron que moriría de dolor y, al poco tiempo, volvieron a casa. Sus padres las recibieron con gran alegría, pero echaron en falta a su hija pequeña. Cuando les preguntaron por ella, las tres ninfas mintieron y dijeron que no la habían visto. La madre decidió salir a buscarla y a todo el mundo le preguntaba por su hija perdida. Un ser pequeño, redondo y de grandes ojos había estado presente en el encuentro de las cuatro ninfas y se lo contó todo. El hada se marchó llorando al enterarse, dando a su hija por muerta y decidió castigar a sus tres hijas. Creó las inundaciones, los terremotos y los huracanes y las ninfas se sintieron muy desgraciadas. Pero la ninfa del fuego no había muerto.
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Cuando se separó de sus hermanas voló y voló hacia el cielo, como queriendo huir de aquel mundo. Y cuando no pudo más y se creyó morir, una luz inundó todo su cuerpo, una luz tan grande que alumbró la Tierra, aunque la había dejado muy, muy atrás. Y la estela que dejó mientras volaba se convirtió en lindos luceros. Así pues, se había transformado en el sol y su rastro en las estrellas. Y con su luz en los árboles brotaron hojas, frutos y flores de todos los colores y muchas plantas muy diversas. Nacieron multitud de animales y la Tierra se convirtió en un planeta hermoso. Cuando volvió a ver una tormenta se asustó un poco, pero su luz traspasó las gotas de lluvia y se deshizo en mil colores: el primer arco iris. La ninfa del fuego no se volvió a sentir desgraciada,
pues ella, el sol, era fuente de vida y disfrutaba viendo desde allí arriba todas las cosas
bellas que había creado. Su madre se sintió muy feliz, pues su hija había comprendido la importancia de su elemento, a partir del cual se obtiene todo lo demás, que le da vida a todo y que nos permite observar las maravillas de la naturaleza. Y para no perderla nunca de vista creó un gran espejo que reflejase a su hija cuando se escondía en el horizonte y le llamó Luna. Hoy en día el sol nos inunda con su luz cuando es de día, y cuando éste se pone salen la Luna y las estrellas y todos miramos hacia arriba para contemplar tanta belleza. Y es entonces cuando nuestra amiga se siente más feliz.. (Por Buttercup)


miércoles, 8 de julio de 2009

La Reina Vendrá.


El día se anunciaba con los primeros rayos de sol que atraviesan los cristales, inundando mi habitación con un tímido color naranja.Por costumbre, intento levantarme y en ese instante recuerdo que es domingo, me puedo quedar mas, ya que es el día que dedico para mi, para darme los gustos. Ya saboreando el volver a dormirme, me recuesto lentamente, y en ese momento, con tremendo asombro veo que no estoy solo en la cama, una mujer está placidamente dormida, casi acurrucada, con su brazo en mi cintura y su manito en mi pecho.Mi mente trata en vano de entender, o recordar, si es que hay algo que deba recordar. Impactado por el hallazgo, por un momento, me quedé inmóvil hasta en el pensamiento, solo mi corazón parecía escucharse en aquel cuarto, ese mismo corazón que gritaba su deseo de que esa mujer, fuera ella, mi reina.Su cabello oscuro, lacio y medianamente largo, le cubría el rostro, su respiración suave y pausada, casi imperceptible, denotaba la profundidad de su sueño, era la imagen mas parecida a la de un ángel que pueda recordar, hasta el exquisito y particular aroma de su piel parecía angelical, un aroma que sin duda a partir de hoy reconocería entre miles. Una mezcla de sensaciones corrían por mi ser, ansiedad, curiosidad, embelesamiento, emoción, y algunas otras que se entrelazaban llevándome un poco a la confusión.Incliné la cabeza, acompañando su posición, para poder así tratar de identificar a mi anónima compañera, mientras mi mente ya había acoplado a los gritos de mi corazón, y se habían transformado en un dúo que no me dejaba razonar. Estuve unos instantes observándola, pero mi esfuerzo fue inútil, su cabello no me permitía ver, y mi ansiedad, seguía creciendo, lo único que me sosegaba era la belleza de aquella imagen. Me falto coraje para tocarla, sentí miedo de que fuera una ilusión y desapareciera, tan por arte de magia, como por el que había aparecido.Tratando de tomar un segundo para ordenar mis pensamientos, despacio me volví a recostar, pero la confusión aumento a su punto máximo, al comenzar a ver en donde estaba.Todo había sucedido tan rápido, todo había sido tan raro, que no había puesto atención en lo que me rodeaba.Aquella no era mi habitación, ninguna de mis cosas estaban ahí, era mucho mas hermosa, y decorada con un delicado gusto, se podía ver la mano de una mujer sensible en esa obra. Todo a mi alrededor había cambiado, pero yo, sentía que lo conocía, como si realmente viviera allí, como si supiera la historia de cada cosa que había en ese cuarto, incluso sabía como era el resto de la casa, sus alrededores, su vecindario, en realidad, todo parecía estar en mi memoria.Por momentos sentí la sensación de estar volviéndome loco, ya no podía distinguir lo que tenia en la memoria, ya no sabía diferenciar una realidad de la otra, parecían estar las dos corriendo juntas, como si fueran dos vidas paralelas. Respire hondo, trate de calmarme, y una vez mas, vino a mi mente la presencia de la dama misteriosa. Ahora ya podía ver la imagen total, el todo de la situación, y aunque eso, no significara que la entendiera, me gustó, me gustó estar allí, y no importó como había sucedido, era mágico, era incomprensiblemente mágico.Ya habiendo aceptado lo que pasaba como la realidad que estaba viviendo, el dúo comenzó a gritar de nuevo y esta vez también yo me adherí a aquel deseo.Lentamente, acerque mi mano hasta su cara, y con todo cuidado para no despertarla, fui corriendo su cabello, mi corazón parecía salirse de mi cuerpo, antes de alcanzar a verla cerré los ojos y desee que fuera ella, que si alguien tenia que ser, que fuera la dueña de mi alma, que aunque miles de kilómetros nos separaban, la magia lo podía solucionar, ahora, en este instante.Con ansia y con miedo, abrí los ojos, y la pude ver, la pude reconocer, y la imagen del ángel se reafirmó, mi corazón vibró, y una gran emoción inundó mi pecho, era ella, era mi reina, la dueña de mi alma, mi amor lejano, mi mas cercano amor.La magia había sido completa, no se había guardado nada, no podía creer lo que estaba viendo, pero inmediatamente comencé a disfrutarlo. Sin tocarla la observé, la contemplé queriendo grabar a fuego aquella imagen en mi memoria, todavía sentía miedo de que todo desapareciera como vino.No se cuanto tiempo la adoré con mi mirada, por que el tiempo dejo de correr cuando descubrí que era ella. Lo que tanto había soñado, lo que tanto había deseado, lo que tanto había imaginado, ahora estaba sucediendo, y una dulce paz comenzó a fluir en mi, quería que ese momento de detuviera en el tiempo, quería quedarme ahí para siempre.Pero me di cuenta, que recién comenzaba el día, y que tal vez podría seguir en aquel mundo de maravilla. Con todo el amor del mundo, acaricié su mejilla con las yemas de los dedos, casi sin tocarla, y con voz muy bajita comencé a llamarla. Sólo un pequeño gemidito, fue la respuesta que me dio, y acomodó la cabeza contra mi pecho, abrazándome mas fuerte.Volví a llamarla y esta vez si comenzó a abrir sus hermosos ojitos negros, yo no sabía como reaccionaría ella al ver lo que estaba sucediendo. Increíblemente, me habló como si esa fuera su vida diaria, de modo que decidí olvidarme de mi vieja memoria y quedarme en esta, que lógicamente era en la que deseaba quedarme.Nos levantamos, desayunamos, y para ella no parecía haber nada extraño aquel día, yo en cambio, si bien sentía que tocaba el cielo con las manos, no podía dejar de llamarme la atención, pero no quería averiguar mucho, en realidad.Todo sucedía como siempre había deseado que fuera, inclusive aun mejor, su belleza, su frescura, y su candor, eran muchísimo mayor al que yo imaginaba. Cada vez que ella no lo notaba, trataba de observarla, de contemplar su belleza, por primera vez en mi vida me sentía pleno, solo su presencia alcanzaba para colmarme de dicha. Mientras recogía las cosas del desayuno, de tanto en tanto, me miraba y esbozaba una sonrisita, que producía un destello de alegría en mi corazón.Luego salimos a caminar de la mano, por la avenida que va hacia el mar, como todos los domingos de mañana, no entiendo como lo se, pero recuerdo que lo hacemos siempre.Durante casi dos horas conversamos sin parar, hicimos planes, soñamos hijos bellísimos, y nos quedamos mirando el mar, disfrutando de la paz que brindaba aquel paisaje.El azul intenso del cielo con las gaviotas revoloteando, que brillaban de una manera especial, bajo aquel sol de verano, invitaban a quedarse.



La suave brisa acariciaba trayendo su perfume, cualquier poeta encontraría inspiración en aquel marco tan hermoso.Por momentos me asaltaba el miedo, miraba el reloj, y pensaba cuanto duraría, o sería para siempre, lo estaría imaginando, y que pasaría cuando se termine. Pero ¿por que mostrarme algo tan perfecto, si después lo tengo que perder? ¿No es eso peor, acaso?Al menos el que no lo conoció, no sabe lo que perdió, pero para mi perder esto, sería terrible. Y luego de un instante comencé a razonar, y a darme cuenta de que por juzgar la situación, había dejado de disfrutarla, y volví, y me sumergí nuevamente en el éxtasis del presente. En ese momento ella me miró y me dijo: -Te das cuenta como somos los seres humanos, cuando tenemos algo bello, inmediatamente, le buscamos los porqués, olvidando el placer de tenerlo.Quedé helado al escucharla,- como supo lo que estaba pensando. Entonces ella, sí sabe lo que esta pasando, ella siempre supo lo que estoy viviendo-, pensé, y mil ideas corrieron por mi mente, un frío me recorrió la espalda, y no pude pronunciar respuesta alguna, pero entonces felizmente prosiguió, - Por suerte nosotros no somos así, disfrutamos lo que tenemos, mira con que poco somos felices, un día de sol, un mar y solo estar juntos. El alma me volvió al cuerpo en ese instante, y con ella la tranquilidad, pero alcanzó para que entendiera el mensaje, la vida nos hace eso, siempre nos da mensajes, y casi nunca los escuchamos, ni le hacemos caso, que distinto sería todo si atendiéramos de vez en cuando los mensajes que nos da la vida, por lo pronto, yo lo escuche, y tratare de disfrutar lo que tengo hoy, el mañana, aun no esta escrito, así que quien me dice que no sea mejor.Como dos chicos bajamos a la playa y jugamos, escribimos nuestros nombres, hicimos corazones en la arena y hasta nos metimos vestidos al agua, las olas parecían entendernos, jugando con nosotros. Cuando la ropa se secó, ya estábamos mirando el atardecer, abrazados en la playa, viendo como se fundía el sol en un horizonte rojizo. Decidimos volver, y nuevamente los viejos robles de la avenida nos vieron caminar de la mano. Después de cenar nos sentamos en el patio, bajo un cielo despejado y cubierto de estrellas, me quedé extasiado mirándolas, y así nos quedamos los dos en silencio, muy juntos. De pronto algo extraño me corrió por el cuerpo, y comencé a sentirme cansado, ella lo noto pero le asegure que no era nada, que estaba perfectamente, aunque yo sabía que no era así. Pareció convencerla mi respuesta y me pidió que buscara su estrella, observe el cielo, pero no podía recordar, no recordaba cual era su estrella, y empecé a ver que tampoco ya estaban en mi memoria el lugar, ni el vecindario, quería, intentaba pero era inútil, se estaban yendo, y no podía hacer nada. Con dolor mire nuevamente las estrellas y de pronto una lanzo un lento destello y me arriesgué, - Allá, ahí está, esa es la tuya, dije confiado y expectante a la vez.- Es hermosa Sirio, verdad, cuando era chica siempre decía que era Ankhesenamon, la esposa de Tutankamon, y que cuando muriera, mi espíritu junto con el de mi amado esposo descansarían en esa estrella, en Sirio.Mi mente seguía turbada por lo que estaba sintiendo, y solo le respondí con una sonrisa, notó que no me encontraba bien y me toco el rostro y me dijo que estaba haciendo un poco de frió, me sugirió entrar pero no quise, y opto por traerme un abrigo.Casi sin darme cuenta, con la mirada perdida en la inmensidad de aquel universo repleto estrellas, comencé a hablarle a Dios, -Dios, por favor no, no permitas que termine, mi vida sería una agonía si esto se acaba, nada tendrá sentido si ella no está, permíteme seguir aunque sea un poco mas, por primera vez he sido feliz, ten piedad, por favor no me la quites ahora. Y unas lágrimas corrieron por mi rostro, lágrimas que tuve que esconder, para que ella no las viera al volver.Trataba de recorrer mi memoria en busca inútil de datos que ya no estaban, queriendo volver atrás el tiempo.Una sensación de angustia me comenzó a invadir, y cuando ella regresó le pedí que me abrazara tan fuerte como pudiera, que me prometiera que siempre me iba seguir amando, y le dije que pase lo que pase, siempre la amaría. Lógicamente ella no entendía que sucedía, y me pidió que nos fuéramos a dormir, mejor, que era tarde y hacia frío.Yo no quería, deseaba verla, observarla, adorarla y detener el tiempo en ese instante.Sentía miedo, lo que mas amaba en la vida estaba por esfumarse, y no sabia si alguna vez la volvería a ver, las imágenes de todo el día pasaban por mi mente como una película en cámara lenta.Nos acostamos, conversamos y volvimos a reírnos, lentamente el sueño nos fue venciendo y solo recuerdo que un ruido me despertó, la quise abrazar y . . . , ya no estaba., miré a mi alrededor y nuevamente era mi habitación. Me senté y observé, pero nada de ella estaba, por un momento me quedé pensando, y recordando. La añoranza y la alegria se mezclaban, trataba de recobrar todos los detalles, de atraparlos y guardarlos en mi. Y aun sentado en la cama, de pronto entendí, todo había sido un sueño, sin duda el mas hermoso sueño que pudiera existir, solo un paseo por el mundo de los deseos, pero un sueño al fin. Con la mirada perdida, me volvi a recostar, y al apoyar la cabeza, una sonrisa se dibujo en mi rostro, pues aquel aroma, ese tan especial que supe que reconoceria entre miles, estaba ahí, en la almohada. Y desde ese dia, cada noche miro a la estrella Sirio y la espero, tal vez algun dia regrese para quedarse.Debemos creer en los sueños, si queremos que estos se hagan realidad, yo se que un dia, volveremos a estar juntos, y ese dia será para siempre....

autor: Jiturbur


jueves, 2 de julio de 2009

MORGANA, LA DUEÑA DE SU DESTINO. MAGOS Y HECHICERAS 3.


Llamada también “Morgue La Faye” y “Fata Morgana”, Morgana, la medio hermana de Arturo, la hechicera, es en realidad una diosa muy antigua en la mitología céltica, vinculada a la Muerte y la Regeneración. Junto a sus hermanas Gliten, Tyrone, Mazoe, Glitonea, Cliten, Thitis, Thetis y Moronoe, integraba una forma de Triple diosa, más conocida como la hermandad de las Nueve Morgens o reinas hadas. Ellas regían la mística isla de Avalon, la Isla de la Fortuna o de la Bendita Muerte. Al igual que las Walkirias, estas mujeres mitológicas conducían a las almas de los héroes muertos en batalla hacia la Isla Sagrada -tal como sucedió con el rey Arturo-,
adonde serían curadas todas sus heridas.
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A menudo, las Morgens eran representadas como sirenas. Jean Markale nos informa que su nombre deriva de la antigua palabra “Morigena” que significa “nacida del mar” (un atributo que la asocia con la griega Afrodita) y advierte, además, que “es posible descubrir en la toponimia francesa un cierto número de ríos o de fuentes que llevan nombres tales como “Mourgue”, “Morgue” o “Morgon”. Esto es quizás porque la antigua palabra celta “Morg” significa mar. De modo que puede decirse que esta triple Morg-Ana, es en realidad la primordial diosa Ana, nacida del Mar.Según Robert Graves y Kathy Jones, la triple Morg-Ana “surgió de la unión de las estrellas y el vientre de Ana”.Muchas veces fue equiparada a las diosas Morrigan y Macha, que presidían las artes de la guerra. En tanto que, como “fata”, controlaba el destino y conocía el de cada persona. Famosa por sus poderes de sanación, su conocimiento de las plantas medicinales y su visión profética, era una chamana capaz de cambiar de forma, tomando el aspecto de diferentes animales para utilizar su poder.
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“Morgana representa aquel lugar profundo de magia curativa en cada uno de nosotros, el centro donde sabiduría y curación fluyen siempre aún en el momento de la muerte –asegura Markale-. La ambivalencia con la cual ella es tradicionalmente representada refleja nuestro propio miedo a su profunda y antigua sabiduría”.“Ella encarna, en cierta medida, la antigua soberanía, ella que es la imagen de esa Diosa Universal que reinaba en el alba de los tiempos –añade-. Los autores de la Edad Media, incluidos los que no escribieron nada acerca de los temas artúricos, lo sabían perfectamente”.En la novela de Marion Zimmer Bradley, “Las nieblas de Avalon” es Morgana quien cuenta la historia de la búsqueda del Grial. En ella, ya no es el hada perversa que conspira contra el poder de Arturo sino una mujer de carne y hueso. Este libro posee la extraña cualidad de que todas las mujeres que lo han leído sienten que no tuvieron en sus manos una novela más sino que estuvieron recordando un lugar en el que estuvieron alguna vez: la isla de Avalon, Ynys Witrin, la mítica Isla de las Manzanas.
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La literatura cristiana convirtió a Morgana de Diosa Soberana en bruja malvada. Zimmer Bradley la rescata como sacerdotisa, mujer sagrada, consagrada a ser la Diosa. En estas historias, está muy lejos de ser dueña de su destino –aunque lo intuye y lo acepta-, ya que continuamente es golpeada por la fatalidad. Primero Viviane y Merlín, luego Morgause y más tarde, Gwengwyfar, su cuñada toman las decisiones más importantes de su vida: el matrimonio sagrado, la crianza de su hijo y un posterior casamiento con el hombre equivocado. Sin embargo, ella se repone a todo ello con fortaleza y en algún momento de su vida llega a ser feliz, con lo que le ha tocado en suerte. El patriarcado la ha obligado a ceder su poder al hombre. A nivel mítico, Morgana comparte sus atributos con la Dama del Lago, y constituye un arquetipo absolutamente vigente en la psique de la mujer moderna, aunque olvidado y relegado en lo más profundo de las sombras: el de la mujer completa en sí misma, que no necesita tener un hombre a su lado para ser quien es. Cuando Morgana se manifiesta es para invitarnos a recuperar la soberanía sobre nuestra propia vida, a convertirnos en los dueños de nuestro propio destino. Es común encontrar a muchas “morganas” condenadas a vivir en la sombra, por temor a que, al igual que a ella, se la convierta en una “bruja malvada” y se la margine. El poder de Morgana reside en sobreponerse, una y otra vez, a todos los golpes de la vida, por duros que sean. Encontrarla en nuestro interior equivale a encontrar esa dimensión en nosotros mismos que vuela por encima de las circunstancias en pos de un objetivo superior, conscientes de que existe un universo infinito, en el cual la muerte es solo una transformación, un cambio de forma, seguros de que nuestro destino está escrito a medias entre la divinidad y nosotros mismas. Si eres mujer y te identificas con ella, en este momento de tu vida, significa que es hora de preguntarte a quién has estado regalando tu propio poder, a quién has estado beneficiando con tu esfuerzo y tus conocimientos para que obtenga sus logros, posponiendo los tuyos. La capacidad de cambiar tu realidad reside en tu interior. Ponte la capa y toma la espada, sube en la barca hacia Avalon, la isla mágica en la cual podrás curar tus heridas y desde la cual volver al mundo, renovada.

La dueña de su Destino.

" Soy la hechicera que permanece bajo la Luna.
Soy el rugido del océano.
Soy la dama que reina.
Soy la lluvia de la hierba.
Soy las estrellas que brillan arriba
Soy la visionaria de la suerte.
Soy la fuerte guerrera que empuña la espada.
Soy una eterna hechizera.
Soy una mujer que elige.
Enseño los secretos de la alcoba.
Soy el placer.
Soy la bruja que entiende el poder del amor.
Soy Morgana.
Siempre he estado viva.
No hay nada que yo no haya sido."

miércoles, 24 de junio de 2009

LA DAMA DEL LAGO. GRANDES MAGOS Y HECHICERAS 2

Otra hechicera de la tradición Celta, es La Dama del Lago, fue la madre postiza de Sir Lancelot a quién crio entre lúgubres paisajes de su lago. El mago Merlín se enamoró locamente de ella y aún sabiendo que sería su perdición no pudo resistir su encanto y le enseño todos los secretos de su arte.

Esta Dama ha sido llamada por diferentes nombres, Nimue, Nemue, Vivianne y Vianna. Se cree que todos estos nombres derivan de Coventina, la diosa del agua de los antiguos celtas.
La gran sacerdotisa de la Isla de Avalón, centro de poder espiritual de la tradición , que basaba toda cosmogonía en las fuerzas y energías que emergen de la tierra. La tradición inglesa relaciona siempre a la Dama del Lago y a la Espada de Luz con el rey Arturo, si bien existen distintas leyendas al respecto. La principal de las leyendas artúricas parte de la existencia de una necesidad: para que el Conocimiento de los antiguos misterios no cayera en el olvido se necesitaba un vínculo que uniera la vieja sabiduría druida con el nuevo horizonte cristiano que empezaba a extenderse en suelo inglés; este vínculo sería la espada de Excalibur.

Tal espada es un objeto sagrado, símbolo de poder, fuerza y orgullo; ha sido forjada en Avalón y representa la sabiduría que la tierra otorga a quien la esgrime por una causa justa. Excalibur no es, por tanto, una espada cualquiera; es una espada mágica dotada de toda clase de poderes. Además, se trata de una espada destinada a un rey, a una persona y sin doblez. La Espada Excalibur le será así entregada a Arturo, el primero de los reyes cristianos, por la Dama del Lago.
Dama del Lago es la guardiana de la pureza de la Tradición, de la Verdad, de la enseñanza auténtica y arcana que permanece inmutable a través del tiempo, y, como tal guardiana, emerge del lago y su mano entregará a Arturo la espada mágica de luz para que este preserve la supervivencia de los arcanos y antiguos misterios durante su vida, puesto que a la muerte de Arturo la espada deberá ser devuelta a la Dama del Lago.
Según la leyenda, Merlín conoció a Nimue cerca de la fuente de Barenton, en Bretaña, y que se enamoró de ella tan profundamente que consintió en mostrarle el secreto de sus poderes mágicos. Nimue se convirtió en su amante y en su escriba y anotó cuidadosamente las profecías del mago. Pasaron los años, y las artes de Nimue se volvieron casi tan poderosas como las de su maestro y, aprovechando la confianza que el mago había depositado en ella, lo engañó y lo encerró en una cueva (o en una torre de cristal o en el tronco de un roble, según las distintas versiones).En las tradiciones más modernas, el papel de Nimue como pupila de Merlín y como la malvada culpable de su caida, se traspasa a Morgana Le Fay.

En alguna leyenda se habla de ella como la reina de las hadas del bosque encantado, protectoras de los caballeros de la Tabla Redonda en su búsqueda del Santo Grial. En las Nieblas de Avalon, Nimue es la hija de Lancelot y Elaine y sucesora de Morgana como Dama del Lago y Señora de Avalon. Nimue recibe una misión muy especial que la llevará a la muerte: castigar a Kevin, el Merlín de Bretaña (en la novela no es un nombre propio sino un titulo), por traición a Avalon y a los dioses antiguos.
Con un encantamiento, Nimue hace que Merlín se enamore de ella y lo engaña para que la acompañe a Avalon donde es ejecutado. Tras una lucha feroz, Arturo fue mortalmente herido por la espada de Modred. Sintiéndose morir, ordenó a uno de sus caballeros que arrojaran Excalibur a un lago cercano, pero cuando la espada caía a las aguas surgió Nimue, quien la recogió, la blandió tres veces y desapareció con ella en las profundidades.

Soy la lluvia inesperada en tu camino.
Soy la flor atada a un pensamiento.
Soy la estrella perdida en tu universo.
Soy el lamento eterno en la lejanía.
Soy el secreto oculto en tu conciencia.
Soy la luz que no quieres ver.
Soy la brisa helada en la tristeza.
Soy el cometa sin destino.
Soy la niebla confusa del día.
Soy tantas cosas y a la vez nada.
Soy mariposa ya sin vida.
Soy hoja seca en esta tierra.
Soy el aire sin respiro.
Soy aquella que te sueña.
Soy esa que te ama.
¿Sabes quién soy?...

lunes, 15 de junio de 2009

GRANDES MAGOS Y HECHICERAS 1.

A lo largo del tiempo, el término "mago" se ha utilizado para designar al individuo que ejerce la magia, haciendo cosas extraordinarias a través de la manipulación de las fuerzas ocultas de la naturaleza. Sin embargo, los primero magos pertenecieron a la clase sacerdotal de la religión de Zoroastro (legislador persa que basó sus creencias en la contraposición entre las fuerzas del bien y el mal), y éstos, muy poco tuvieron que ver con la fuerza de la magia tal y como hoy la conocemos. Sin lugar a dudas, el mago más legendario de la tradición inglesa, y uno de los personajes más importantes de la literatura caballeresca, es el mago Merlín. Vivió en Bretaña a principios del siglo VI, y se convirtió en uno de los magos más poderosos, practicando la magia (que aprendió en su juventud de su maestro, el mago Blaise de Bretaña) siempre en beneficio del gobierno del país, y llegando a convertirse en el leal consejero del también mítico rey Arturo.
La leyenda nos cuenta el oscuro origen de Merlín, hijo de un íncubo (un diablo que tomaba la forma de un hombre y yacía con una mujer para poder tener descendencia), y de una hermosa princesa. Aunque otra historia distinta cuenta que su madre no era una princesa, sino una monja seducida por ese incubo, y por eso la magia que Merlín poseía desde su nacimiento, sólo podía ser empleada para hacer el bien. A su padre, como es lógico, nunca llegó a conocerle, de ahí que en su niñez y en su juventud se le diese el nombre de "el que no tiene padre". Además de hechicero fue también poeta, y realizó grandes hazañas. Pero no era fácil dar con él, pues aparecía y desaparecía en el momento más inesperado, y se transformaba en pájaro, en lagartija, en niño... tomando los aspectos y formas más diversos gracias a su magia. Tenía poder sobre los metales, sobre el agua, las piedras, y se dice que sobre las fuerzas de la naturaleza. También tuvo el don de las profecías, aunque el mítico rey Arturo nunca hizo demasiado caso de ellas.

Cuando el joven Arturo se desposó con Ginebra, el mago Merlín también se casó, aunque también en éste punto encontramos discrepancias. Unas historias nos dicen que se desposó con la hermosa joven Viviana, a la que convirtió en hechicera. Otras nos cuentan cómo fue seducido por la Dama del Lago, que le convenció para que le enseñara todos sus encantamientos y gran parte de sus hechizos. El caso es que de uno u otro modo, el pobre Merlín no pudo usar su mágico don para ver su propio futuro. Aunque sí vio con claridad el de su amigo Arturo, pues poco antes del fallecimiento del monarca, el mago tuvo la gran tristeza de poder augurar la muerte de su gran amigo : "Y en la llanura de Camaló tendrá lugar la gran batalla, la que dejará al reino huérfano, privado de su legítimo rey". Y en efecto, así ocurrió. Poco tiempo después de la muerte del rey, la esposa de Merlín (que ya se había convertido ya en una gran hechicera), utilizó un conjuro para aprisionar al mago en el tronco de un roble. Y se dice que ahí está desde entonces. Con el paso de los años, y en distintas ocasiones, son muchos los viajeros que al atravesar un viejo bosque, creyeron ver la triste cara de un anciano apresado entre la corteza de un enorme árbol. De cuándo logrará romper el hechizo, nada se cuenta.
Y dentro de la magia y de la hechicería, no podemos dejar de hablar de Morgana. Pues si en la leyenda artúrica tanto el propio rey Arturo como el mago Merlín conforman el lado bueno y noble de la historia, la cara oscura la interpreta, sin duda, Morgana (también llamada Morgan le Fay). Se trata de la mismísima hermana del rey, un personaje perverso y maléfico que emplea todos los medios que están a su alcance, incluida la hechicería, para conseguir la muerte de Arturo y el descrédito de sus caballeros de la tabla redonda. Desempeña el papel del "hada mala" de Arturo, mientras que la Dama del Lago es su "hada buena". El final de la leyenda cuenta cómo Arturo, herido de muerte, ve acercarse a la orilla del mar una hermosa nave plateada de la que desciende la propia Morgana, una de las cuatro reinas hadas que lo conducirán a la mítica isla de Avalon.
Aunque para algunos autores Morgana era realmente un hada, (en versión maléfica), para otros no fue más que una hechicera de terrible poder, que incluso llegó a desarrollar la oscura ciencia de la necromancia, pero que no tuvo relación alguna con el mundo feérico. Otro brujo de gran fama, ésta vez de origen escocés, fue Michael Scot. Mientras asaba un pez que tenía el don de transmitir conocimientos sobre la magia, Michael Scot se quemó los dedos de una mano; y al llevárselos a la boca, adquirió unos poderes y una sabiduría que le resultarían muy útiles a lo largo de su vida. Son muchos los relatos recopilados con sus hazañas y aventuras.
En Irlanda encontramos la historia de Finn, noble guerrero y rey, que tuvo una aproximación a la magia semejante a la de Michael Scot, probando accidentalmente un pescado que atribuía el conocimiento, y consiguiendo así el poder de la profecía. De Gales provienen las historias de Gwydion, hijo de una diosa primitiva de aquellas tierras, que utilizó su magia en las frecuentes luchas que tenían por aquellos tiempos contra los hombres de la Gales del sur.
Hay que tener en cuenta al hablar de los magos, que éstos nunca han tenido un origen sobrenatural, sino todo lo contrario. Los magos eran hombres más o menos corrientes, convertidos en grandes sabios, pues dedicaban su vida al estudio y a la investigación de todo lo que ocurría a su alrededor. Eso hizo que adquiriesen amplios conocimientos sobre astronomía, naturaleza, física, geografía, matemáticas... Estudiaban con atención las leyes de la naturaleza y desarrollaban la magia, formulaban hechizos y se relacionaban con espíritus del más allá. Pero el trabajo era realmente duro, pues exigía una vida sacrificada y dedicada al estudio. Tenían que conocer varios idiomas, pues los mejores y más antiguos libros de magia estaban escritos en otras lenguas (arameo, griego, hebreo, etc.) Como era difícil encontrar esos tratados, lo más frecuente era que los aprendices los copiasen para poder conseguir sus propias bibliotecas. Por eso, los más grandes y expertos magos, eran siempre personas ancianas. Porque la sabiduría y los años de estudio y experiencia, hacían que sus conocimientos fuesen aumentando con el paso del tiempo. Aún así, muchos magos vivieron atormentados durante los años en los que practicaron la magia, y otros muchos tuvieron que abandonarla, pues hay que tener una gran fortaleza de espíritu para poder vivir rodeado de lo "sobrenatural".
La mayor parte de los magos, se limitaron a practicar únicamente la Magia Blanca, realizando encantamientos de efectos extraordinarios, pero siempre positivos y beneficiosos para los demás. Había magos que convocaban a los espíritus de gentes ya fallecidas, y otros que creían en el poder de los ángeles y de las fuerzas divinas, aplicando múltiples oraciones en sus rituales. Pero el peor de los peldaños lo ocupaban aquellos que practicaban la Magia Negra, convocando al demonio o a pequeños diablos. Los efectos de este arte supersticioso eran siempre negativos y causaban grandes males, ya fuese a la pobre víctima del mago, o incluso a él mismo. Intentar encerrar al demonio en un tarro de cristal o en una piedra mágica para utilizar su poder maligno era una tarea tan extremadamente peligrosa, que en muchas ocasiones era el propio mago el que quedaba para siempre sometido al mal, o siendo incluso trasladado en vida al mismísimo infierno. Cuando un mago llegaba a firmar un pacto con el diablo, se convertía en un brujo, y su vida y sus actos estarían ya para siempre encaminados al mal.

viernes, 12 de junio de 2009

De pasion y de sangre.



En la historia de los tiempos

paladines y doncellas

escribieron con su sangre

leyendas en una estrella.


En sus crisoles fundieron

pasiones, almas y brios

que en la distancia del tiempo

aun perduran muy vivos.


Leyendas que construyeron

a fuerza de corazón

con una espada en las manos

y el amor en un blazón.


Doncellas y caballeros,

un estandarte en el alma,

nada rompe sus corazas

ni las flechas, ni las llamas.


Solo los vencen los sueños,

el deseo o el amor,

solo los puede una rosa,

el martirio o el adios.


En la noche de los tiempos

vaga su estirpe inmortal,

con el alma hecha girones

y un canto de libertad.
.


Christian Martin Velazquez.

jueves, 28 de mayo de 2009

Tsavo Safari: ghost and darkness

RELATOS DE VIAJEROS.

De las muchas historias, mitos y leyendas sobre aquella época clásica y legendaria de los primeros safaris, probablemente sea la de los leones de Tsavo la más famosa.No en vano, se trata de una historia que lo tiene todo: está basada en hechos reales, los “malos” son dos animales legendarios, los “buenos” son personajes de la época romántica de los safaris; la historia tiene morbo, terror y sangre, y además se ha tardado muchos años en aclarar varios aspectos para poder diferenciar lo real de lo legendario.Parece un guión de cine, ¿no? pues si, tanto que hay dos películas basadas en estos hechos: “Bwana Devil“, de 1952 y “Los demonios de la noche” de 1996, protagonizada por Michael Douglas y Val Kilmer.



Ese sencillo puente que se ve en la foto superior, bien podría pasar completamente desapercibido. Probablemente quien vea esta foto se fije más en el tramo del rio Tsavo, o en el gran baobab de la derecha que localiza el paisaje indudablemente en África. Sin embargo en este mismo lugar pero 110 años atrás, esta tierra se empapó de sangre en unos acontecimientos en los que la realidad ha superado con creces la ficción. Este es el puente del ferrocarril sobre el río Tsavo diseñado y construido por el Coronel Henry Patterson, que costó la vida de aproximadamente 145 hombres que murieron devorados por una pareja de jóvenes leones, que pasaron a la Historia con el nombre de Ghost and Darkness (Fantasma y Oscuridad), los leones devoradores de hombres de Tsavo (Man-eaters of Tsavo).


(en plena construcción de las vias férreas)


110 años después, el lugar, como he indicado antes, pasa desapercibido en la inmensidad de los dos grandes Parques (Tsavo Este y Tsavo Oeste), la tierra roja del lugar, el verdor y frescor de la ribera del Tsavo y la espesa maraña de matorral espinoso y acacias bajas del paisaje, salpicado aquí y allá de baobabs. La carretera Nairobi – Mombasa pasa a excasos 300 metros del puente y el bullicio del intenso tráfico de camiones que distribuyen contenedores desde el puerto de Mombasa a todo el Este de África parece engullir este lugar mítico y legendario. Sin embargo en la magia de África es fina la tenue línea que cruza lo real de lo irreal, y en este caso más que en otro la leyenda es una cruda realidad. Cuando uno piensa que ese solitario baobab fue testigo mudo de aquella matanza y del más ancestral miedo que debieron pasar aquellos hombres, es imposible retener un escalofrío.Ni los 110 años transcurridos, ni el asfalto ni los camiones, ni el viejo recorrido del “Tren Lunático” puede borrar las vibraciones que transmite este lugar.



(trampas rudimentarias con las que se pretendia atrapara a las dos fieras)



La primera vez que oí hablar de la historia de los devoradores de hombres de Tsavo fue cuando era un niño. Mi padre me contó por encima la historia mientras buscaba un viejo libro en la biblioteca de casa. En la portada había una espeluznante ilustración de dos leones de demoníaca mirada y un cazador pertrechado con salacot y rifle express les miraba aterrorizado acompañado por un par de indús. No recuerdo cuantos años tendría, pero si recuerdo el terror que me provocó la historia al leer las palabras de Patterson. Años más tarde, y en el lugar de la matanza uno intenta imaginarse la escena, el campamento y ese Tsavo aún más inmenso sin carretera ni tren y absolutamente repleto de elefantes, rinos, búfalos… y uno cree escudriñar entre la hierba alta y los matorrales espinosos la silueta tenebrosa de aquellos gigantescos leones machos sin melena…Los leones de Tsavo.




(andamio en un arbusto para cazar a los leones)

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(uno de los leones abatidos?


Pero, ¿qué llevo a dos leones machos sanos y fuertes a realizar tal matanza? Normalmente los Humanos no entramos en la dieta habitual de los leones, y es raro que ataquen a hombres a no ser que se vean amenazados o estén heridos y mermados de fuerzas y se vean obligados a ello. Para que estos dos leones decidieran darse tal festín es muy probable que en una o dos generaciones anteriores a ellos, sus abuelos y bisabuelos se acostumbraran a comer carne humana.

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(campamentos)


Esto fue debido con seguridad por la afluencia de caravanas swahili que cruzaban esta zona, dejando muertos por enfermedad sin enterrar y creando una carroña fácil y hasta entonces inusual para los felinos. Además las tribus de esta zona no suelen enterrar a los muertos, sino que los abandonan en la sabana para que los carroñeros den buena cuenta de sus restos. Por lo tanto estos hechos, y que muchos de los animales de Tsavo se vieran diezmados por una peste en aquella época, fue probablemente lo que les empujó a estos devoradores de hombres a incluir carne humana en su dieta.

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(Patterson y uno de lo impresionantes leones)

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Venir a este lugar y reflexionar y sentir aquella historia, es ya de por si suficiente razón para ir al Gran Tsavo, sin duda un lugar de leyenda, esencia misma de África… y esa tierra roja que le recuerda a uno que esta es tierra dura, de vida, muerte, y por supuesto sangre.

Patterson dejó escritas sus aventuras y sus infortunados intentos de cacería en su obra “Man Eaters of Tsavo“. En los años veinte vendió las pieles de los dos leones al museo Field de Historia Natural de Chicago, donde aún se exhiben disecados.
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martes, 12 de mayo de 2009

¿Los inmortales?



Estamos en el valle de Vilcabamba , Ecuador, conocido mundialmente como el santuario la de la juventud eterna . Dicen que te topas por las calles con ancianas que lloran porque se les ha volcado la leche y “mamá me pegará cuando llegue a casa…”. Hay hasta cuatro o cinco generaciones conviviendo en la misma casa. Todos dicen que tienen entre 120 y 140 años, por lo cual el periodismo mundial corre al valle de Vilcabamba creyendo que ahí esta el secreto de la vida eterna .
Los que han ido me han dicho que esto viejos fuman unos charutos mortales, beben un aguardiente atroz, y trabajan mucho en el campo. Así que el secreto de la eterna juventud es estar todo el día doblado rompiendo tierra dura con la azada. Podemos ir muriéndonos sin esperanza: en las ciudades nadie sabe ni lo que es una azada. Pero aquí se trata de develar el misterio de Vilcabamba.



Algunos médicos dicen que el agua de manantial tiene mucho magnesio, y eso hace que los ancianos tengas huesos fuertes. Pero los huesos fuertes no impiden morir. Otros dicen que aquí nadie tiene Alzheimer. Pero el Alzheimer es hereditario, y esta es una comunidad pequeña, que no lleva esa enfermedad en sus genes.
La verdad sea dicha : no es que sean longevos : es que son jóvenes, pero están hechos trizas, con tanto sol y aguardiente. Entonces ves a alguien con aspecto de 97 años trepando árboles y quizás tiene 17 pero está destruido. Otra teoría dice que esta gente es tan simple que ni siquiera recuerda su fecha de nacimiento, entonces se van inventando edades entre ellos. Sus vidas son simples y aburrida, el tiempo se les pasa lento, y cuando llega un periodista y pregunta “ ¿ Usted cuántos años tiene? “ , ellos responden “ Y…debo tener como cien …” Porque la vida ahí se les hace interminable. Otros estudiosos dicen que los habitantes de Vilcabamba se cuentan los años como los años de perro ( cada año de perro equivale a 7 humanos), pero al revés: multiplican cada año humano por siete, lo que da que a los 20 años ellos confiesen 140. Eso es porque llevan una vida de perros.
Relata un cronista local que cuando construyeron el cementerio del pueblo, confiaban en contar pronto con un primer muerto para inaugurarlo. Pasó un año y nadie fallecía. Otro más, y siguieron igual .Hartos de la demora, las autoridades locales pidieron la colaboración de sus colegas de Loja. Estos, comprensivos, les regalaron un cadáver y así pudieron enterrar a su primer difunto, con gran jolgorio de parte de la gente del valle.


La UNESCO hizo un estudio para determinar cuáles son las condiciones de vida en aquellos pocos lugares del mundo donde hay mayor concentración de personas centenarias: algunos sitios de Irán, la zona de Abhazia en Georgia, Hunzaen en Pakistán y y ciertas regiones de la estepa rusa. Se evaluaron durante meses los estilos de vida de estos centenarios, empezando por la dieta, para comprobar que mientras un pueblo comía solo vegetales , el otro solo comía carne y llegaba a los 100 años igual, y que mientras unos ancianos longevos eran abstemios, los otros se llenaban de aguardiente rústico como gasolina.
Luego vieron que unos caminaban todo el día, y los otros vivían sentados así que el ejercicio tampoco era un factor decisivo. El estudio arribó a la conclusión de que las cosas en común que tenían estos ancianos longevos eran un clima muy parejo durante todo el año, un viento que sopla siempre en la misma dirección , una dieta siempre igual y sin variaciones, y un estilo de vida siempre igual y sin variaciones.
Con esto se concluye que el secreto de la longevidad es tener una vida sin sobresaltos, tan simple y aburrida que quien la vive entra en tal estado de sopor que olvida morirse. Estos sitios no tienen hospitales ni médicos cerca. Así el secreto para vivir cien años es tener una vida aburrida a más de 500 kilómetros del medico más cercano.


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